A «Willy Meleán» lo delató uno de sus sicarios: Había asesinado a 12 personas en Colombia

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Más de treinta interceptaciones telefónicas, ocho meses de labores de inteligencia y un sicario soplón. Esos fueron los pilares de la operación que le permitió a la Policía y a la Fiscalía ubicar y abatir, este sábado en la madrugada, a Bernardino Meleán Frontado, alias Willy Meleán, uno de los delincuentes más buscados en el estado Zulia, quien delinquía en ocho ciudades de Colombia.
El poder criminal que este sujeto había acumulado en Colombia lo habían convertido en un objetivo prioritario para la Policía, especialmente de la Metropolitana de Bogotá, que ya le contabilizaba al menos 12 homicidios y una gran influencia en la localidad de Kennedy.

Oficiales de la Sijín de Bogotá y de la Sipol tenían interceptado al venezolano desde  julio, cuando se le atribuía el asesinato sicarial en Barranquilla de alias ‘El Kike’ a mediados de enero, el triple crimen que se registró un mes después en Ibagué y el doble asesinato en Bogotá.
La Policía empezó a escuchar a varios de sus sicarios hasta dar con el celular de Willy Meleán y establecer que se movía por la frontera con Venezuela.
El dinero que acumuló, producto del narcotráfico, la extorsión a comerciantes y los prostíbulos que manejaba en Colombia, le había permitido comprar varias propiedades en el cinturón fronterizo.

Una de ellas fue una lujosa casona en Ruitoque, una de las zonas más exclusivas cerca a Bucaramanga.
Hombres de inteligencia de la Policía adelantaron varios seguimientos que permitieron identificar con fotografías y videos a los integrantes de la banda en varias ciudades del país, incluidas Bucaramanga y Bogotá.
Además, lograron captar una línea por medio de la cual el cabecilla de la banda daba instrucciones en medio de la guerra que libraba con otra de las estructuras criminales venezolanas que actúa en Colombia: la de Yeico Masacre.

Para ese momento, un oficial encubierto logró acercarse a un sicario recién reclutado, quien accedió a entregar información de su violento jefe, conocido en el hampa por grabar en video las ejecuciones que ordena.

Uno de esos videos muestra la cruel decapitación de un joven que había ingresado a robar a una de sus propiedades y circuló por redes en 2019. Otro registra la ejecución de dos personas que les habían dado información a las autoridades sobre sus cabecillas.

La información del pistolero, unida a la inteligencia electrónica y en terreno, le permitió a la Policía y a la Fiscalía ejecutar allanamientos en estas dos ciudades y en el exclusivo sector de Ruitoque, en las afueras de Bucaramanga.
De manera paralela, el sicario entregó la ubicación de la hacienda, en Sabana de Torres (Santander),  donde se encontraba Melean con su esquema de seguridad.
El operativo arrancó en la madrugada de este 6 de noviembre, cuando hombres del Comando de Operaciones Especiales Copes llegaron hasta las inmediaciones de la finca (a una hora de Sabana de Torres).

La balacera

“Estábamos ocultos en el perímetro, esperando que amaneciera para capturarlo, pero un movimiento extraño nos alertó y se produjo un intercambio de disparos que terminó con la vida de Melean y otro de sus hombres”, le dijo a EL TIEMPO uno de los oficiales del cuerpo élite del Copes que ejecutó la operación.
De hecho, dos policías resultaron heridos, uno en una pierna y la cadera; el otro, en un hombro.
Mientras se desarrollaba el operativo en Sabana de Torres, paralelamente en el barrio Britalia, en la localidad de Kennedy, en Bogotá, se capturaron dos sicarios a quienes les encontraron una pistola con la que se habría cometido el crimen de Fontibón.

Ahora, el sicario que señaló el paradero de miembros de la banda ‘Los Melean’, incluido su jefe, está negociando con las autoridades un posible principio de oportunidad para acceder a beneficios judiciales.